Pagó con tarjeta una inversión falsa, cómo pedir el contracargo

El contracargo de Visa y Mastercard permite recuperar pagos con tarjeta a un bróker falso si se plantea como servicio no prestado y en plazo.

El impreso de disputa que le entrega el banco cuando reclama un cargo es el trámite que decide si recupera el dinero de una inversión falsa pagada con tarjeta. Si la operación se declara como un servicio que un comercio fraudulento no llegó a prestar, entra en el contracargo de Visa o Mastercard y el importe puede volver a su cuenta; si se marca como operación no reconocida, el banco la contesta con la autenticación que usted mismo hizo desde el móvil y la disputa se cierra antes de empezar. Las estafas de inversión online siguen un mismo guion, una plataforma sin licencia cobra un primer depósito con tarjeta, muestra beneficios ficticios en un panel y exige nuevos pagos para autorizar la retirada; es un delito de estafa de los artículos 248 y 249 del Código Penal, y el dinero se persigue por dos caminos separados, la disputa del cargo a través de la tarjeta y la denuncia penal.

Esta tarde y sin abogado, la tarjeta, las pantallas y el panel de la plataforma

Bloquee la tarjeta con la que pagó y pida una nueva. La plataforma conserva los datos y es frecuente que sigan apareciendo cargos, a veces con otro nombre de comercio, mientras usted todavía cree que negocia la retirada.

Antes de que le cierren el acceso, entre en el panel y haga capturas del saldo que le muestran, del historial de depósitos, de la pantalla que condiciona la retirada a una tasa y del nombre de la sociedad que figura al pie de la web. Descargue el extracto de la tarjeta con cada cargo, su fecha, su importe y el nombre del comercio tal y como aparece, que casi nunca coincide con el de la plataforma porque cobra a través de un procesador de pagos.

No borre los chats con el «asesor» ni los correos, exporte las conversaciones con sus fechas y guarde los teléfonos. Si le hicieron instalar AnyDesk, TeamViewer u otra aplicación de control remoto, desinstálela y cambie las contraseñas del banco y del correo desde otro dispositivo.

No pague el impuesto, la comisión de liquidez ni la verificación que exigen para liberar el saldo; ningún impuesto español se paga a un bróker. Y no firme ningún documento que le envíen, porque suele incluir una declaración de que el servicio se prestó correctamente, redactada para enseñársela a su banco.

El bróker falso, el depósito de 250 euros y el impuesto para retirar

El anuncio llega por una red social, con la imagen de un famoso o de un programa de televisión. Al dejar el teléfono en el formulario llama alguien que se presenta como asesor de una plataforma de criptomonedas, divisas o acciones y propone empezar con 250 euros, cifra tan repetida que se ha convertido en una búsqueda por sí misma. Ese primer depósito se cobra con tarjeta y aparece de inmediato en un panel con un gráfico que sube.

Durante semanas el asesor llama a diario, enseña beneficios que no existen y pide ampliar la posición, a veces desde el propio ordenador del cliente mediante una aplicación de control remoto. Cuando el cliente intenta retirar, el panel exige un pago previo, impuesto sobre plusvalías, comisión de salida o verificación antiblanqueo, y quien paga descubre que la retirada sigue bloqueada y hace falta otro pago. El panel es una página web que muestra lo que el estafador quiere, y el dinero salió de España en la primera operación.

Lo que dice la Ley 6/2023 cuando el bróker no está en el registro de la CNMV

La Ley 6/2023, de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión, reserva la prestación de servicios de inversión a entidades autorizadas e inscritas en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Quien capta clientes sin esa autorización es lo que la propia CNMV llama «chiringuito financiero», y la Comisión publica advertencias con los nombres de las plataformas sobre las que recibe denuncias, además de reproducir las de los supervisores de otros países de la Unión Europea.

Si la plataforma figura en una advertencia tiene un documento oficial que acredita que el comercio no podía prestar el servicio por el que cobró, y eso pesa tanto en la disputa de la tarjeta como en la denuncia. Si no figura, no significa que sea legítima; cambian de nombre cada pocos meses y la advertencia llega después de las primeras víctimas.

Las condiciones que aceptó al registrarse, con su sometimiento a tribunales de Chipre o de las islas Marshall y su cláusula de no devolución, no le quitan la protección que el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y la Ley 7/1998 de condiciones generales de la contratación reconocen a quien contrata como consumidor con una empresa extranjera. Frente a un engaño, ese contrato es una prueba más del engaño.

Tarjeta, transferencia o criptomonedas, el medio de pago fija lo que se puede recuperar

El pago con tarjeta a la plataforma lo autorizó usted, con su clave y su móvil. Eso lo diferencia de la operación no autorizada, la que hace un tercero con sus datos tras un phishing, para la que la normativa de servicios de pago impone al banco una obligación de devolución, como explico en cuándo el banco tiene que devolver el dinero de un phishing. En la estafa de inversión el banco ejecutó una orden suya, y el camino para recuperar el cargo pasa por la disputa dentro de las reglas de Visa y Mastercard, que contemplan al comercio que cobra y no presta el servicio.

La transferencia también la ordenó usted. Puede pedir al banco que solicite la retrocesión al banco receptor, y el resultado depende de que el dinero siga en la cuenta de destino, cosa que rara vez ocurre pasadas unas horas porque se mueve por cuentas intermedias hasta salir de la Unión Europea. En ciberestafa, cómo recuperar el dinero desarrollo qué margen queda entonces.

Las criptomonedas enviadas a un monedero del estafador no tienen marcha atrás. Si las compró con tarjeta en un exchange legítimo y después las envió usted a la dirección indicada, el contracargo contra el exchange no prospera, porque el exchange sí prestó su servicio. Queda el rastreo en la causa penal y la colaboración del exchange que recibió los fondos, si está identificado y contesta a los requerimientos judiciales.

Medio de pago Vía para recuperar Qué se puede conseguir Reloj que corre
Tarjeta de crédito o débito Contracargo de Visa o Mastercard por servicio no prestado Devolución del cargo si la disputa prospera Plazo fijado por la marca, contado desde cada cargo
Transferencia bancaria Petición de retrocesión al banco receptor Devolución solo si el dinero sigue en la cuenta de destino Horas, mientras no lo muevan
Criptomonedas a un monedero del estafador Rastreo y requerimientos en la causa penal Incautación si se localiza al titular del monedero Prescripción del delito, cinco o diez años
Cualquier medio Denuncia penal con responsabilidad civil Condena y restitución si se identifica al autor y tiene bienes Prescripción de cinco años, diez si es agravada

El contracargo de Visa y Mastercard, un reglamento privado con su propio reloj

El contracargo no está en ninguna ley española. Es un conjunto de reglas de las marcas de tarjetas que vincula al banco emisor y al banco del comercio y permite devolver un cargo cuando el comercio no entregó lo que cobró o resultó fraudulento. Su banco presenta la disputa como intermediario, el banco del comercio puede contestarla y decide la marca. Por eso importa cómo se presenta y con qué documentos.

El plazo lo fija la marca y se cuenta desde la fecha de cada cargo, no desde el día en que usted comprendió que era una estafa. Se mide en días y se agota en pocos meses, y como los depósitos se hicieron escalonados cada uno tiene su propia fecha límite y los primeros caducan antes. El cliente suele tardar meses en aceptar que no va a cobrar, de modo que cuando reclama ya ha perdido los primeros pagos y le queda el resto.

La respuesta habitual del servicio de atención al cliente del banco es que la operación se autenticó correctamente y no procede la devolución. Esa respuesta contesta a una pregunta que nadie ha hecho; la disputa no gira sobre la autorización del pago, gira sobre un comercio que cobró sin prestar el servicio y sin autorización para prestarlo. Cómo se plantea esa reclamación, con qué categoría de disputa y con qué prueba, es trabajo del abogado, y lo que se lleva en el primer escrito condiciona la contestación del banco del comercio.

En el despacho preparamos la disputa de la tarjeta junto con la denuncia, porque se alimentan de los mismos documentos y la advertencia de la CNMV y el atestado pesan en el expediente del banco; lo explico en la página de estafas bancarias.

Estafa básica, agravada por más de 50.000 euros y delito continuado

El artículo 248 del Código Penal define la estafa como el engaño bastante que lleva a otro a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno, y un panel con beneficios inventados es ese engaño. El artículo 249 la castiga con prisión de seis meses a tres años cuando lo defraudado supera los 400 euros; por debajo es un delito leve con multa de uno a tres meses.

El artículo 250.1.5.º eleva la pena a prisión de uno a seis años y multa de seis a doce meses cuando la defraudación supera los 50.000 euros o afecta a un elevado número de personas, y estas plataformas cumplen la segunda condición aunque a usted le sacaran 3.000. El artículo 250.2 sube a prisión de cuatro a ocho años cuando lo defraudado pasa de 250.000 euros. Como los depósitos se hicieron uno tras otro bajo el mismo engaño, el artículo 74 permite tratarlos como delito continuado y sumar las cantidades.

El titular de la cuenta que recibió las transferencias, la cuenta mula, responde por blanqueo del artículo 301, también en su modalidad imprudente con prisión de seis meses a dos años, y es muchas veces el único identificado en España. La condena lleva la responsabilidad civil de los artículos 109 y 110 del Código Penal, la restitución del dinero, que se cobra sobre los bienes del condenado y sobre lo que el juzgado haya bloqueado durante la instrucción.

Denunciar en A Coruña una plataforma registrada en Chipre o en Vanuatu

Puede denunciar en cualquier comisaría de la Policía Nacional, en un puesto de la Guardia Civil o en el juzgado de guardia. La competencia corresponde al juzgado del lugar donde se produjo el engaño o la disposición patrimonial, criterio de ubicuidad que el Tribunal Supremo aplica a las estafas cometidas a distancia, así que la causa se abre en el juzgado de instrucción de su ciudad aunque la sociedad esté en Chipre y el servidor en Vanuatu.

La denuncia por sí sola rara vez devuelve el dinero. Lo que lo devuelve, cuando se consigue, es la actuación dentro de la causa, el requerimiento al banco receptor y al exchange, el bloqueo de saldos y la identificación del titular de la cuenta mula. Para pedirlo hay que estar personado como acusación particular conforme a los artículos 109 y 110 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y pronto, porque el juzgado no investiga de oficio lo que nadie le señala. Las diligencias en otro país de la Unión Europea van por la orden europea de investigación de la Ley 23/2014; fuera de la Unión, las comisiones rogatorias tardan años y muchas quedan sin respuesta.

El plazo para denunciar es el de prescripción, que el artículo 131 del Código Penal fija en cinco años para la estafa básica y en diez para la agravada. Si el autor no se identifica, el juzgado dicta el sobreseimiento provisional del artículo 641 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que no cierra el asunto y se reabre cuando aparece un dato nuevo, por ejemplo la desarticulación de una red que operaba con la misma plataforma.

La llamada del recuperador, la estafa que sigue a la estafa

Meses después recibirá una llamada o un correo de alguien que dice ser un despacho de abogados, una agencia de recuperación de fondos, una oficina de reembolsos de la CNMV o de un organismo internacional, o el liquidador de la plataforma. Conoce su nombre, la cantidad perdida y el nombre del asesor porque la lista de víctimas circula entre las mismas organizaciones. Le dirá que su dinero está localizado y que para liberarlo hay que pagar una fianza, unos gastos de desbloqueo o abrir un monedero de criptomonedas donde «recibirá» los fondos.

Ningún organismo público cobra por devolver dinero y ningún saldo retenido en el extranjero se libera pagando una tasa. Es otra estafa del artículo 248, dirigida a quien ya demostró que paga. Un despacho real cobra por su trabajo y no le pedirá que ingrese dinero en una entidad extranjera para desbloquear nada.

Preguntas frecuentes

¿Puedo recuperar el dinero de una estafa de inversión online y en qué casos es realista?

Es realista cuando pagó con tarjeta y la disputa se presenta dentro del plazo que fija la marca, o cuando la transferencia todavía no ha salido de la cuenta de destino. Con criptomonedas enviadas a un monedero del estafador la recuperación depende de que la causa penal localice al titular, y eso ocurre pocas veces. Los primeros depósitos caducan antes que los últimos, así que cada semana cuenta.

¿Qué delito es exactamente y qué pena tiene estafar con inversiones falsas?

Es un delito de estafa de los artículos 248 y 249 del Código Penal, castigado con prisión de seis meses a tres años cuando lo defraudado supera los 400 euros. Si supera los 50.000 euros o afecta a un elevado número de personas, el artículo 250 eleva la pena a prisión de uno a seis años, y a prisión de cuatro a ocho años cuando pasa de 250.000 euros.

El cargo más antiguo marca la fecha, lo que toca hacer ya

El siguiente paso es presentar la disputa de los cargos de tarjeta antes de que caduquen los más antiguos y, en la misma semana, la denuncia con el extracto, las capturas del panel y la advertencia de la CNMV si existe. La disputa la redacta el abogado, porque su categoría y su prueba deciden si el banco del comercio la contesta, y la denuncia se prepara pensando en personarse después como acusación particular. En Perseus & RC Abogados nos ocupamos de las dos y de la reclamación al banco cuando el servicio de atención al cliente rechaza la disputa; puede ver qué hacemos en estafas y en delitos informáticos, y escribirnos desde contacto o llamar al +34 677 841 007.