Devolver por Bizum un dinero que un desconocido dice haberle enviado por error, sin haber comprobado dentro de la aplicación que ese ingreso existe, es la reacción que más daño hace a la víctima, porque convierte el fraude en un pago ordenado por usted con su propia clave. La normativa de servicios de pago obliga al banco a devolver las operaciones que el cliente no autorizó, pero un envío que usted tecleó y confirmó es una operación autorizada aunque el motivo fuese un engaño, y el banco lo sabe. A partir de ese momento el dinero solo se recupera persiguiendo a quien lo recibió, que es una vía más lenta e incierta. Lo mismo ocurre cuando se acepta una solicitud de dinero creyendo que se está recibiendo un ingreso. El primer minuto decide en qué casilla queda el asunto, y por eso empiezo por las tres formas que toma esta estafa.
La solicitud que parece un envío
Bizum permite dos operaciones entre particulares, enviar dinero y solicitarlo. Cuando alguien le solicita dinero, en su móvil aparece una notificación con el nombre del solicitante y el importe, y para completarla usted tiene que entrar en la aplicación de su banco y confirmarla con su clave o su huella. El estafador se aprovecha de que la notificación de una solicitud y la de un ingreso se parecen. Se presenta como comprador de algo que usted vende, le dice que ya le ha hecho el Bizum, y a la vez le lanza una solicitud por el mismo importe. La víctima, con prisa por cerrar la venta, pulsa aceptar convencida de estar cobrando y en realidad paga. En cuanto confirma, la operación es autorizada a todos los efectos, porque quien la ordenó fue el titular de la cuenta, y la normativa de servicios de pago no obliga al banco a devolverla.
El ingreso por error que le piden devolver
La segunda modalidad se apoya en la buena fe. Recibe un mensaje de un desconocido que dice haberle enviado un Bizum por equivocación y le ruega que se lo devuelva. Pueden darse dos situaciones con consecuencias jurídicas opuestas. Si el ingreso no existe y usted devuelve el importe sin mirar, ha hecho un pago autorizado a un estafador y estamos en el caso anterior. Si el ingreso existe de verdad, el dinero puede proceder de la cuenta de otra víctima a la que han vaciado, y reenviarlo al número que le indican, que no es el de origen, le convierte en el eslabón que mueve ese dinero. La comprobación es siempre la misma. Entrar en la aplicación del banco, ver si el movimiento está, y en su caso devolverlo únicamente con la función de devolución sobre ese mismo movimiento, que lo reintegra a la cuenta de la que salió. Nunca con un envío nuevo al número que le facilitan.
Quedarse un dinero recibido por error legítimo también tiene consecuencias. Quien recibe lo que no se le debe está obligado a restituirlo, y si se lo apropia a sabiendas puede responder por el artículo 254 del Código Penal, que castiga apropiarse de una cosa ajena recibida por error con multa de tres a seis meses, o de uno a dos meses si el importe no supera los 400 euros. La regla práctica es que el dinero se devuelve a quien lo envió y por el mismo canal, y que si algo no encaja se llama al banco antes de mover nada.
Compraventas entre particulares
En las plataformas de segunda mano el esquema afecta a los dos lados. Al vendedor le llegan capturas de pantalla de un Bizum que nunca ha salido, o la solicitud disfrazada que acabo de describir. Al comprador le piden pagar por Bizum fuera de la plataforma, con lo que renuncia a la protección que esta ofrece, y el producto no llega. En ambos casos hay una estafa consumada del artículo 248 del Código Penal, porque concurren engaño bastante, error de la víctima y un acto de disposición patrimonial en perjuicio propio. Lo que cambia es la prueba, que aquí suele ser la conversación, el anuncio, el perfil y el número de teléfono asociado al Bizum.
Por qué funciona
El engaño no requiere conocimientos técnicos y eso explica su extensión. Trabaja con tres palancas. La primera es la confusión entre solicitar y enviar, que Bizum resuelve en pantalla pero que pasa desapercibida a quien lee deprisa. La segunda es la urgencia, porque el comprador «tiene que irse» o el remitente del ingreso equivocado «necesita ese dinero hoy». La tercera es la buena fe del que no quiere quedarse con lo que no es suyo. Ninguna de las tres tiene que ver con la seguridad del sistema, que no ha fallado, y por eso el banco tratará estas operaciones como autorizadas.
Lo que su banco no le pedirá nunca
Junto a estas modalidades circulan mensajes que suplantan a Bizum o a su banco y siguen un patrón reconocible. Hablan de una cuenta bloqueada, de un cargo que no reconoce, de un acceso desde un dispositivo nuevo o de una verificación de identidad pendiente, e incluyen un enlace acortado o un dominio que no es el oficial. En estos casos Bizum es la entidad suplantada, y ninguna conducta le es atribuible. Ninguna entidad de la banca española pide por teléfono, SMS o correo la clave completa de acceso, el código que le llega por SMS para confirmar una operación, mover el dinero a una supuesta cuenta segura ni instalar una aplicación de control remoto en el móvil. Si le piden cualquiera de esas cosas, cuelgue y llame al teléfono que figura en el reverso de su tarjeta o dentro de la aplicación oficial. Si ya facilitó las claves y desde su cuenta salieron Bizums que usted no ordenó, el escenario jurídico cambia por completo, como explico más abajo.
Qué hacer en las primeras horas
Lo que haga hoy no sustituye al abogado, pero condiciona lo que el abogado pueda conseguir después.
- Llame al banco al teléfono oficial y comunique lo ocurrido. Pida que bloqueen el acceso si dio claves y que anoten su llamada con fecha y hora.
- No borre nada. Guarde capturas de la conversación completa, del anuncio, del perfil del interlocutor, de la notificación de Bizum y del justificante de la operación con su identificador, que aparece en el detalle del movimiento.
- Anote el número de teléfono al que envió el dinero. Es el dato que permite identificar la cuenta receptora.
- Deje de hablar con el estafador. No acepte ninguna otra solicitud ni negocie devoluciones parciales, porque suele ser la antesala de un segundo cobro.
- No restaure el móvil ni cambie de terminal hasta haber guardado esa prueba en otro sitio.
- Denuncie en cuanto tenga el material reunido, en la misma semana.
Cuándo el banco tiene que devolver el dinero
Bizum es un sistema de pago entre cuentas bancarias y no custodia su dinero, así que la reclamación se dirige al banco en el que usted tiene la cuenta. Que devuelva o no depende de una única pregunta, si la operación fue autorizada por usted.
Si un tercero obtuvo sus claves mediante un mensaje o una llamada falsa y desde su cuenta salieron Bizums que usted no ordenó, se trata de operaciones no autorizadas, y la normativa de servicios de pago obliga al banco a devolverlas. El banco discutirá si hubo autorización y con qué diligencia actuó usted, y ahí se decide la mayoría de estos asuntos. Trato esa discusión con más detalle en el artículo sobre qué está obligado a devolverle el banco en una ciberestafa y en el dedicado al phishing.
Si fue usted quien confirmó el envío o aceptó la solicitud, aunque engañado, la operación es autorizada y esa obligación legal de devolución no se aplica. Queda la vía penal contra quien recibió el dinero y la reclamación de responsabilidad civil dentro de ese procedimiento, además de examinar si el banco receptor o el suyo incumplieron algún deber en la ejecución de la operación. Cómo se plantea cada una de esas reclamaciones, con qué documentos y en qué orden, es trabajo del abogado. En el despacho ejercemos la defensa de víctimas de fraude en medios de pago y planteamos la reclamación al banco a la vez que la denuncia, porque una se alimenta de la otra, dentro del área de delitos informáticos.
El delito y sus penas
La estafa por Bizum se castiga por los artículos 248 y 249 del Código Penal con prisión de seis meses a tres años. Si el importe no supera los 400 euros es un delito leve castigado con multa, y sigue siendo perseguible. Cuando la cuantía supera los 50.000 euros, o el fraude afecta a un número elevado de personas, entra en juego la estafa agravada del artículo 250, con prisión de uno a seis años y multa. La cuantía también marca el plazo de prescripción, que fija el artículo 131 del Código Penal.
| Hecho | Artículo del Código Penal | Pena | Prescripción |
|---|---|---|---|
| Estafa de hasta 400 euros | 248 y 249 | Multa de uno a tres meses (delito leve) | 1 año |
| Estafa de más de 400 euros | 248 y 249 | Prisión de seis meses a tres años | 5 años |
| Estafa de más de 50.000 euros o con muchas víctimas | 250 | Prisión de uno a seis años y multa | 10 años |
| Quedarse un Bizum recibido por error de hasta 400 euros | 254 | Multa de uno a dos meses | 1 año |
| Quedarse un Bizum recibido por error de más de 400 euros | 254 | Multa de tres a seis meses | 5 años |
Estos plazos son los del delito. La reclamación al banco tiene los suyos, más cortos, y agotarlos por esperar a ver qué pasa con la denuncia es un error frecuente.
Dónde se denuncia y qué pasa después
La denuncia se presenta ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, o directamente en el juzgado de guardia. La estafa cometida a distancia puede investigarse por el juzgado del lugar donde la víctima ordenó el pago o tiene su cuenta, de modo que quien vive en A Coruña denuncia aquí aunque el estafador opere desde otra provincia. El juzgado requiere a la entidad receptora la identidad del titular de la cuenta a la que llegó el Bizum, y esa es la primera y a veces única pista sólida. Con importes bajos el asunto se tramita como delito leve, que tiene un procedimiento propio del que hablo en el artículo sobre qué ocurre cuando se denuncia un delito leve.
Cuando el titular no se identifica o resulta inalcanzable, lo habitual es el sobreseimiento provisional. Ese archivo no es una absolución ni cierra la puerta, porque la causa puede reabrirse si aparece un dato nuevo dentro del plazo de prescripción, y no afecta a la reclamación frente al banco, que sigue su propio camino.
La persona cuya cuenta recibió el dinero
El titular de la cuenta receptora rara vez es el cerebro del fraude. Suele ser una persona que ha cedido su cuenta o que ha aceptado recibir dinero y reenviarlo a cambio de una comisión, lo que se conoce como mula. Frente a la víctima, esa persona responde civilmente de la devolución del importe que recibió, y penalmente puede responder por blanqueo de capitales del artículo 301 del Código Penal, incluso en su modalidad imprudente si no se prueba que conocía el origen del dinero. Esto interesa al lector por dos motivos. Si es víctima, la mula identificada es un patrimonio contra el que dirigir la reclamación aunque el estafador principal no aparezca. Si le han ofrecido cobrar por recibir y reenviar dinero, o le han pedido que devuelva un ingreso «por error» a un número distinto del de origen, está a un paso de ser investigado en lugar de denunciante.
Qué se juega si lo resuelve por su cuenta
El riesgo concreto de esta estafa es que el propio relato de la víctima la perjudique. Explicar al banco que «devolví el dinero» o que «acepté el Bizum» sin más precisión convierte de entrada la operación en autorizada y cierra la vía de devolución legal, cuando a veces los hechos permiten sostener lo contrario o dirigir la reclamación a quien recibió el dinero. Perder las capturas, borrar el chat o denunciar sin el identificador de la operación deja la causa sin la prueba que identifica al receptor. Y agotar los plazos de la reclamación bancaria mientras se espera a la denuncia deja sin la vía más rápida.
En el despacho revisamos cómo se ejecutó la operación, calificamos si fue autorizada o no, presentamos la reclamación al banco y la denuncia con la prueba ordenada y ejercemos la acusación para que la responsabilidad civil se cobre del titular de la cuenta receptora. Puede llamar al +34 677 841 007 o escribir a través de la página de contacto, dentro del área de delitos informáticos.
Cuando llame, tenga a mano la fecha y la hora del envío o de la aceptación, el importe, el número de teléfono al que fue el dinero, el justificante de la operación con su identificador, las capturas de la conversación completa y del anuncio si lo hubo, y la fecha en que comunicó los hechos al banco. Con eso se calibra en la primera conversación si hay o no vía de devolución.
Preguntas frecuentes
¿Se puede cancelar un Bizum ya enviado?
No. El Bizum es un pago inmediato entre cuentas y una vez confirmado no puede revocarse unilateralmente. Solo la persona que lo recibió puede devolverlo con la función de devolución de la aplicación. Si no lo hace, el importe se reclama al banco cuando la operación no fue autorizada por usted y por la vía penal contra el receptor cuando sí lo fue.
Si me llega un Bizum por error y no lo devuelvo, ¿pueden denunciarme?
Sí. Quien recibe lo que no se le debe está obligado a restituirlo, y quedárselo a sabiendas puede constituir el delito del artículo 254 del Código Penal, castigado con multa de tres a seis meses o de uno a dos meses si no supera los 400 euros. La devolución se hace desde la aplicación del banco sobre ese mismo movimiento, para que vuelva a la cuenta de origen, y nunca mediante un envío nuevo al número que le indique un desconocido.
¿Merece la pena denunciar una estafa por Bizum de 50 o 100 euros?
Sí, aunque no espere recuperar el dinero rápido. Con esa cuantía es un delito leve castigado con multa, sigue siendo perseguible durante un año, y la denuncia permite al juzgado identificar al titular de la cuenta receptora, que suele acumular decenas de denuncias iguales. Sin denuncia esa cuenta sigue operando y la reclamación al banco pierde fuerza.
¿Necesito abogado para recuperar el dinero o basta con reclamar al banco?
Depende de cómo salió el dinero. Si un tercero usó sus claves y usted no ordenó nada, la reclamación al banco tiene base legal sólida y conviene plantearla bien desde el primer escrito, porque lo que diga ahí condiciona el resto, y ahí sí compensa el abogado. Si usted confirmó el envío o aceptó la solicitud, el banco no está obligado a devolver y todo pasa por la vía penal contra el receptor, donde el abogado sirve para cobrar la responsabilidad civil. Si el importe es pequeño y el receptor no aparece, no le compensa pagar honorarios, y basta con denunciar y comunicar los hechos al banco.