Casi todas las víctimas de una estafa en Wallapop dedican los primeros días a escribir al vendedor y, cuando este deja de contestar, al servicio de atención de la plataforma. Es el interlocutor equivocado por una razón jurídica sencilla. Wallapop es un prestador de servicios de intermediación en el sentido de la Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información, y no es parte del contrato de compraventa, que se celebra entre dos particulares conforme al artículo 1445 del Código Civil. La plataforma solo tiene algo que devolverle si el dinero pasó por su sistema de Envíos, y en ningún caso puede entregarle a usted la identidad, el domicilio o la cuenta bancaria del vendedor, porque la normativa de protección de datos se lo prohíbe frente a un particular. Esa información sí puede exigirla un juzgado o la Policía. El interlocutor que resuelve es el juzgado de instrucción, a través de la denuncia, y el banco cuando el pago se hizo con tarjeta. Escribir a Wallapop sirve para documentar el caso y para que la plataforma conserve los datos del vendedor, y eso tiene su valor, pero no recupera el dinero.
Cómo pagó decide qué puede recuperar
Lo primero que preguntamos en el despacho a quien llega con este problema es por dónde salió el dinero, porque cada vía tiene un responsable distinto y un margen de recuperación distinto. El estafador lo sabe mejor que nadie, y por eso su primera maniobra es siempre sacar el pago fuera de la aplicación con la excusa de ahorrar la comisión, de que el sistema de Envíos le da problemas o de que lo tiene reservado a otro comprador y necesita una señal por Bizum.
| Cómo pagó | Quién tiene el dinero | Qué puede recuperar y por qué vía |
|---|---|---|
| Wallapop Envíos | La plataforma lo retiene hasta que usted confirma la recepción | Devolución a través de la disputa en la app, con un plazo de 48 horas desde la entrega según sus condiciones actuales |
| Tarjeta en un enlace externo | La cuenta del estafador, ya abonada | Retrocesión del cargo a través de su banco conforme a la normativa de servicios de pago |
| Bizum o transferencia | La cuenta del receptor, con abono inmediato e irrevocable | Ni la plataforma ni su banco lo devuelven por sí; queda la denuncia penal y la responsabilidad civil derivada del delito |
| PayPal fuera de la app | PayPal, conforme a su propia política | Protección del comprador solo si pagó como bienes y servicios, nunca si pagó a un amigo |
| Efectivo en mano | El vendedor | Únicamente la denuncia penal, si logra identificarlo |
Con Envíos la plataforma actúa como depositaria y el dinero no llega al vendedor hasta que usted acepta el producto. Si lo que le entregan no es lo anunciado, o no le entregan nada, la disputa se abre dentro de la propia aplicación y la devolución sale de un dinero que nunca ha dejado de estar retenido. Por eso el estafador no vende por Envíos.
Con Bizum y transferencia el abono en la cuenta de destino es inmediato y la orden la ha dado usted voluntariamente, de modo que el banco no la anula a petición del ordenante. Si además el estafador ha empleado la variante del Bizum invertido, en la que le envía una solicitud de cobro disfrazada de pago y usted la acepta creyendo que recibe, el resultado es el mismo.
Con tarjeta la situación mejora, porque existe la retrocesión del cargo y el banco tiene obligaciones concretas frente a las operaciones que no ha autorizado el titular. Cómo se plantea esa reclamación y con qué argumentos es trabajo del abogado, y lo explico con más detalle en el artículo sobre ciberestafas y lo que el banco está obligado a devolver. Y si pagó con PayPal fuera de la app, la cobertura depende de cómo marcó el pago, algo que analizo en la entrada sobre la protección del comprador de PayPal.
Qué hacer hoy para no perder la prueba ni más dinero
El chat de Wallapop es la prueba central, porque en él está el engaño. Guarde capturas del hilo completo, incluidas las horas y el nombre de usuario, y no borre la conversación aunque el vendedor desactive su cuenta, porque la plataforma conserva los datos asociados y el juzgado podrá pedirlos. Guarde también la dirección del anuncio, el perfil del vendedor con sus valoraciones, el justificante del pago con el IBAN o el número de teléfono al que envió el Bizum, cualquier número de seguimiento que le dieran y los correos o mensajes de un supuesto transportista, sin reenviarlos, porque los datos técnicos del mensaje original son los que permiten rastrear el origen.
Denuncie el anuncio y al usuario en la propia aplicación, no porque vaya a devolverle nada, sino para que quede constancia interna y la plataforma bloquee al vendedor y conserve la información.
No haga ningún pago adicional. La segunda fase de muchas de estas estafas consiste en pedir un suplemento por aduanas, por un seguro del envío o por una tasa de devolución. Y desconfíe de quien le llame o le escriba después ofreciéndose a recuperar su dinero a cambio de un adelanto, porque esa llamada la hace la misma organización con los datos que ya tiene.
La estafa en el Código Penal y sus penas
Lo que le ha ocurrido encaja en el artículo 248 del Código Penal, que castiga a quien con ánimo de lucro utiliza un engaño bastante para producir error en otro y le induce a realizar un acto de disposición en perjuicio propio. El anuncio de un producto que no existe, el vendedor que cobra y desaparece o el enlace de pago que imita a Wallapop son ese engaño.
La pena la fija el artículo 249, y la cuantía marca la diferencia. Si lo defraudado supera los 400 euros, la pena es de prisión de seis meses a tres años. Si no supera esa cifra, la estafa es un delito leve castigado con multa de uno a tres meses. El artículo 250 eleva la pena a prisión de uno a seis años y multa cuando concurre alguna agravante, como que el importe exceda de 50.000 euros o que la estafa afecte a un número elevado de personas, y esto último es lo habitual cuando un mismo anuncio ha cobrado a decenas de compradores. El artículo 74 permite además tratar como delito continuado la actuación de quien engaña con el mismo método a víctimas sucesivas, de manera que la cuantía se suma y su caso de 80 euros deja de ser un asunto leve en cuanto aparecen los demás perjudicados.
Para usted lo relevante es que la condena lleva aparejada la responsabilidad civil de los artículos 109 y siguientes del Código Penal, que obliga al autor a restituir lo cobrado y a indemnizar el perjuicio, y esa cantidad se reclama dentro del propio proceso penal sin necesidad de abrir un pleito aparte.
Cómo se identifica al vendedor con un usuario o un IBAN
Aquí está el verdadero tamaño del problema. Usted tiene un nombre de usuario, un número de teléfono al que envió un Bizum o un IBAN. Ninguno de esos datos le lleva por sí solo a una persona con nombre y domicilio, y sin esa persona no hay a quién condenar ni a quién reclamar.
Wallapop guarda, asociados a cada cuenta, el correo electrónico, el teléfono, las direcciones IP de conexión y, si el usuario ha cobrado alguna vez por Envíos, la cuenta bancaria vinculada. La entidad bancaria conoce al titular de cualquier IBAN y del número de teléfono asociado a un Bizum. Nada de eso se lo dan a usted, y sí a un juzgado de instrucción o a la unidad policial que investiga, previo requerimiento. El itinerario habitual va del usuario al teléfono, del teléfono a la cuenta y de la cuenta al titular.
Ese titular no siempre es el estafador. Con frecuencia es una mula, alguien que ha cedido su cuenta a cambio de una comisión o que ha sido engañado para abrirla, y que responde por su propia conducta, incluido un posible blanqueo del artículo 301 del Código Penal, mientras la investigación intenta remontar hasta quien organiza el fraude. Cuando la cuenta de destino se abrió con documentación robada, el rastro se agota y la causa acaba archivada. La calidad de la denuncia inicial pesa mucho en que el juzgado pida desde el principio lo que necesita y en que no se pierdan meses. En el despacho, cuando el cliente llega con un usuario y un IBAN, preparamos la denuncia para que el juzgado tenga desde el primer día lo necesario para requerir a la plataforma y al banco, y es la clase de asunto que dirigimos desde el área de delitos informáticos.
Dónde denunciar y qué plazo tiene
La denuncia se presenta en cualquier comisaría de la Policía Nacional o puesto de la Guardia Civil, en determinados supuestos por internet, o directamente en el juzgado de guardia. Lleve las capturas y los justificantes impresos o en un dispositivo desde el que se puedan aportar, porque una denuncia sin el chat y sin el comprobante del pago obliga a un segundo trámite para completarla.
Que el vendedor esté en otra provincia, o que usted no sepa dónde está, no le obliga a denunciar fuera de casa. El Tribunal Supremo resuelve estas cuestiones de competencia en las estafas cometidas a distancia con el criterio de la ubicuidad, y entiende competente al juzgado del lugar donde la víctima fue engañada y realizó el pago, que normalmente es el de su domicilio. Denuncie en A Coruña si vive en A Coruña.
Sobre el plazo, la acción penal prescribe al año en el delito leve, es decir en las estafas de hasta 400 euros, a los cinco años en la estafa del artículo 249 y a los diez en la agravada del artículo 250, conforme al artículo 131 del Código Penal. Esos plazos son largos, pero la prueba no espera tanto. Las plataformas y los operadores conservan los datos de conexión un tiempo limitado, y una denuncia presentada a los seis meses llega muchas veces cuando ya no hay nada que requerir.
Qué pasa después de poner la denuncia
La denuncia llega a un juzgado de instrucción, que abre diligencias previas o, si la cuantía no supera los 400 euros y el autor está identificado, un juicio por delito leve. En la fase de instrucción el juzgado envía los oficios a Wallapop y a las entidades bancarias, recibe las respuestas y, si aparece un titular, lo cita a declarar como investigado. A usted lo citarán para ratificar la denuncia y, si hay juicio, como testigo. No hay obligación de comparecer con abogado para eso, aunque solo personándose como acusación particular puede usted proponer diligencias e influir en lo que el juzgado pide.
Si la investigación no identifica a nadie, el juzgado dicta sobreseimiento provisional, que en la práctica es el archivo. No cierra el asunto para siempre, porque puede reabrirse si aparecen datos nuevos, y de hecho es frecuente que otra denuncia por el mismo anuncio en otro juzgado termine acumulando las causas contra un mismo autor. Recibir la notificación del archivo sin que le expliquen esto es la queja más habitual de quien denuncia por su cuenta.
Si hay juicio y condena, la sentencia fija la cantidad que el autor debe devolverle, y la cobra el juzgado en ejecución. Que la sentencia diga que le deben 300 euros y que esos 300 euros lleguen a su cuenta son dos cosas distintas, y dependen del patrimonio del condenado. Los tiempos varían mucho según el juzgado y la carga de trabajo, y cualquiera que le prometa una fecha está adivinando.
Si la causa se archiva queda la vía civil
La compraventa entre dos particulares se rige por el Código Civil, y quien cobra y no entrega incumple el contrato aunque el juzgado penal no haya podido acreditar el engaño. Ese incumplimiento se reclama por la vía civil, ante el juzgado de primera instancia, con una acción que prescribe a los cinco años según el artículo 1964 del Código Civil. Por cuantía, estas reclamaciones se tramitan como juicio verbal, que desde el Real Decreto-ley 6/2023 alcanza hasta los 15.000 euros. La ventaja frente a la vía penal es que no hace falta probar el ánimo de engañar, basta con probar que pagó y no recibió. La condición es la misma que en lo penal, hay que tener un demandado con nombre y dirección, y esa identidad sale casi siempre de lo que el juzgado de instrucción obtuvo antes del archivo.
Conviene saber dos cosas que los artículos de divulgación omiten. La primera es que la normativa de protección de consumidores del Real Decreto Legislativo 1/2007 no se aplica sin más a una compraventa entre particulares, porque el vendedor no es un empresario, así que no cuente con el derecho de desistimiento ni con las garantías legales del consumidor, salvo que resulte que quien vendía era en realidad un profesional camuflado como particular, algo que a veces se descubre por el volumen de anuncios. La segunda es que reclamar a Wallapop como plataforma no prospera en condiciones normales, porque la Ley 34/2002 exime al intermediario de responsabilidad por lo que publican sus usuarios mientras no tenga conocimiento efectivo de la ilicitud, y la plataforma solo responde por lo que ella misma se ha obligado a hacer, es decir por el dinero que retenía en Envíos.
Ganar la sentencia civil y cobrarla también son cosas distintas, y con un estafador con antecedentes el segundo problema suele ser el mayor. Sobre eso escribí en qué hacer para cobrar a un deudor que dice no tener nada.
Qué se juega si lo hace por su cuenta
El riesgo concreto en estos asuntos es doble. Una denuncia presentada tarde o sin los datos técnicos que el juzgado necesita para requerir a la plataforma y al banco acaba en un archivo por autor desconocido, y a partir de ahí no hay a quién reclamar ni por lo penal ni por lo civil. Y un pago con tarjeta que se reclama mal al banco, o fuera de tiempo, pierde una devolución que estaba al alcance.
En el despacho ejercemos la acusación en estafas cometidas a través de plataformas de compraventa, preparamos la denuncia con la prueba electrónica ordenada, nos personamos como acusación particular para que el juzgado pida lo que hace falta y reclamamos la responsabilidad civil dentro del proceso, y tramitamos frente al banco la retrocesión cuando el pago fue con tarjeta. Puede llamar al +34 677 841 007 o escribir a través de la página de contacto y le diremos en la primera conversación si su caso tiene recorrido.
Cuando llame, tenga a mano las capturas del chat, el enlace o captura del anuncio, el nombre de usuario del vendedor, el justificante del pago con la cuenta o el teléfono de destino, la fecha exacta del pago y, si ya ha denunciado, el número de atestado o de diligencias. Con eso se evalúa el asunto en una llamada.
Preguntas frecuentes
¿Me devuelve Wallapop el dinero si pagué por Bizum o transferencia fuera de la app?
No. Wallapop solo devuelve el dinero que ha retenido en su sistema de Envíos, porque en ese caso actúa como depositaria hasta que el comprador confirma la recepción. Si el pago salió por Bizum, transferencia o cualquier vía externa, la plataforma nunca ha tenido ese dinero y no responde de la compraventa, que es un contrato entre dos particulares. Lo que sí hace es conservar los datos del vendedor y entregarlos al juzgado o a la Policía cuando se los requieran, y para eso hace falta la denuncia.
¿Puede el banco anular un Bizum o una transferencia que ya he enviado?
En condiciones normales no, porque la orden la dio usted de forma voluntaria y el abono en la cuenta de destino es inmediato. El banco puede intentar un retroceso amistoso pidiendo la devolución a la entidad receptora, pero esta depende de que el titular consienta o de que el dinero siga en la cuenta, y en una estafa se ha retirado en minutos. La situación es distinta si el pago fue con tarjeta o si se hizo una operación desde su cuenta sin su intervención, porque entonces entra en juego la normativa de servicios de pago y el banco tiene obligaciones de devolución. Plantear esa reclamación al banco con las alegaciones correctas es trabajo del abogado.
¿Qué pasa después de poner la denuncia y tendré que ir a juicio?
La denuncia llega a un juzgado de instrucción, que pide los datos del vendedor a Wallapop y a los bancos. Si identifica a alguien, lo cita como investigado y a usted lo citarán para ratificar la denuncia y, si hay juicio, como testigo, para lo que no necesita abogado. Si no identifica a nadie, dicta un sobreseimiento provisional, que es un archivo reabrible si aparecen datos nuevos. Cuando hay condena, la sentencia fija la cantidad que el autor debe devolverle sin que tenga que abrir un pleito aparte. El tiempo total depende del juzgado y de que las respuestas de la plataforma y del banco lleguen pronto.
¿Merece la pena denunciar y contratar abogado por 50 o 100 euros?
Denunciar merece la pena siempre, aunque el importe sea pequeño, porque es gratis, sirve para que la plataforma bloquee al vendedor y porque su denuncia se suma a las de otras víctimas del mismo anuncio, lo que convierte un delito leve en una estafa continuada con pena de prisión. Contratar abogado por 50 o 100 euros no compensa económicamente si el pago fue por Bizum o transferencia y no hay más perjudicados conocidos, porque el coste supera lo que puede recuperar. Sí compensa cuando la cuantía es relevante, cuando pagó con tarjeta y hay una devolución bancaria que reclamar, cuando ha aparecido un titular de cuenta identificado o cuando hay varias víctimas y conviene personarse para que la causa no se archive.